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viernes, 9 de agosto de 2013

You belong with me



Un susurro ahogado en mi garganta. Dos palabras que jamás llegarás a oír porque soy demasiado cobarde para confesar lo que siento. Miradas furtivas cuando estas distraído, sonrisas fugaces y cuentos de hadas que se inventa mi cabeza para no enloquecer. Sueño con tu voz y fantaseo con tus besos. Imagino tus caricias y las siento en mi piel cuando sopla el viento. Hago fotografías en mi mente de cada uno de tus movimientos y las guardo en un cajón de mi alma. Muero cuando estas con ella, resucito cuando me llamas, de madrugada, contándome que te ha hecho daño de nuevo. Y espero, como una nueva Taylor Swift a que te des cuenta de que deberías estar conmigo.

Pero he aprendido que la vida no es un cuento de hadas, un videoclip o una película. En el mundo real los sueños se nos escapan. Los zapatos de cristal no encajan en el pie correcto, las bestias y las ranas no se transforman en apuestos príncipes, no mueres y despiertas con un beso. Los corazones se rompen y las ilusiones desaparecen, y hay que aprender a vivir con eso. Porque a veces hay que conformarse con ser solo amigos, con amar a esa persona en silencio para que pueda ser feliz. No todas las historias terminan como deberían.

Yo antes era así. Yo soñaba con mi propia historia de cuento de hadas, con mi beso de amor verdadero y mi “felices para siempre”. Pero un día me di de bruces con la realidad, perdí el equilibrio y caí al vacío. También estuve en el fondo del mundo, donde dejé de creer en el amor. ¿Si no existen las historias perfectas, sigue existiendo el amor? Y aun así, seguía esperando que te dieras cuenta de cómo deberían ser las cosas, de que no habías tomado la decisión correcta. Y soñaba con que vendrías a rescatarme de aquel pozo sin fondo.

Y sin embargo nunca viniste. Así que tuve que rescatarme a mí misma. Empecé a vivir de los pequeños momentos, a conformarme con la felicidad en frascos muy pequeños. Instantes efímeros de pura felicidad embotellados y sellados, que fueron reemplazando tus recuerdos en el cajón de mi alma. Hasta que salí del agujero negro y volví al mundo, que ahora no era solo gris en los malos momentos, o rosa en mis fantasías.  Ahora tenía un sin fin de colores. Verde que da esperanza, azul de tranquilidad, blanco de paz, amarillo de amistad…


Quizá el mundo no fuera como yo lo recordaba, pero estaba claro que yo también había cambiado.

Alexia.

martes, 16 de julio de 2013

Se acabó

El amor llega de un momento para otro, sin habértelo propuesto. Un día todo es normal y al siguiente te levantas y la vida se ha teñido de rosa. Todo lo que él hace es simplemente perfecto. Cada vez que te mira, o te sonríe tu corazón da un vuelco, y eres incapaz de encontrarle defectos, porque todos te parecen encantadores.
Y, sin embargo, cuando crees que ya no tienes remedio, que has perdido completamente la cabeza por ese chico, te sorprendes a ti misma molestándote por algo que ha hecho. ¿Qué? ¿En serio?
Le miras y no ocurre nada. Ningún aleteo descontrolado en tu estómago, ningún suspiro al borde de tus labios. Nada es como antes. Porque le miras y no sientes nada especial.
Es entonces cuando sabes que todo se ha acabado. No hay nada que hacer por vosotros.

Alexia.

domingo, 26 de mayo de 2013

He sido...


Yo he sido el Elegido y todos sus amigos, he sido el Sinsajo y he amado a un vampiro (¿solo a uno?), pero también a un hombre lobo. He sido un alma que le robó el cuerpo a una chica. He sido una caster enamorada de un humano, una cazadora de sombras. He viajado al lugar donde los árboles cantan. He recorrido Fantasía del uno al otro confín hasta descubrir que no tenía fronteras. Me transformé en un unicornio y me enamoré de un sheck y de un dragón. He vivido en el siglo XIX y he superado mi orgullo, rompiendo todos los prejuicios de mi familia. He volado a tres metros sobre el cielo y, al caer, me colé por la madriguera de un conejo blanco.He luchado por la Tierra Media y he utilizado mis conjuros de Superbruja. He descubierto que era un hada con el pelo verde.. He comprendido el dolor de la enfermedad y la pérdida. He escrito la Historia ami gusto (no por nada fui poderosa). He sido un marginado y he descubierto el lado bueno. He volado con alas de ángel para escapar de Gorlian. He amado más allá del tiempo... y de la muerte. He explorado el Otro Lado, he sido una chica-fantasma. He reinado Narnia

He sido la mayor heroína de todos los tiempos y he amado más de lo imaginable y, sin embargo, mañana tengo que volver al instituto para ser una chica normal.

Alexia.

martes, 21 de mayo de 2013

Little Things

El mundo es un lugar extraño cuando te enamoras. Extraño porque todo cambia sin que te des cuenta. Misteriosamente, las pequeñas cosas de tu día a día ahora se han vuelto imprescindibles. Todo cuanto te rodea te recuerda a él.
El banco del parque que siempre estuvo ahí fue el lugar de vuestro primer beso. Las gominolas azules eran las que él comía cuando os encontrasteis por casualidad y compartisteis un rato inolvidable. La canción que te sorprende en tu iPod es aquélla que sonaba una tarde de pimavera, ésa que no olvidarás nunca. Filosofía era la asignatura que fingíais estudiar para poder veros...
Pequeñas cosas que hacen que el mundo cambie, los colores sean más vivos, el sol sea más brillante y todo lo malo se arregle sin problemas.
El mundo de una persona enamorada es un lugar maravilloso, en el que viviría siempre.


Alexia.

domingo, 12 de mayo de 2013

Un paso...


Nuestras vidas son los ríos
Que van a dar a la mar,
Que es el morir.
(Jorge Manrique)


Un paso, otro paso.

La vida es un camino   
Si abandonas el camino,     
Abandonas la vida.   
Y una vida abandonada
Es una muerte debida.

Un paso, otro paso.

El camino se derrumba     
Tras de ti.                        
Si vuelves la vista atrás     
Como Edith te conviertes   
En estatua de sal.                  

Un paso, otro paso.

¿Adónde el camino irá?      
Se preguntaban tus ancestros,     
¿Acaso hay algo más allá?          
El viento les susurraba              
El camino conduce a la mar,      

Un paso, otro paso.

Y entonces, solo,     
Desamparado,         
Te das cuenta:          
En la vida hay muchas puertas    
Todas conducen al mismo lugar  

Un paso, otro paso.

Eres un caminante de la vida       
Y de la muerte                              
La vida te impulsa a caminar        
Y la muerte se lleva                       
tu vitalidad                                    

Un paso, otro paso.

En el camino de la vida       
Muchas almas van en paz   
Otras sienten miedo             
Y otras pocas maldad          

Un paso, otro paso.

Cada caminante       
Sigue su camino      
Hacia el mar           
Unos caminos se encuentran,        
Y otros jamás.                              

Un paso, otro paso.

Un callejón sin salida.         
Caminante,                          
¿Ahora qué harás?             
Si el caminante no camina   
Es que ha llegado a la mar.   

Ya no hay pasos. Se acabó.

La blanca señora viene,                  
El caminante dejó su caminar   
Y no cesa de preguntarse          
Si aquí termina todo,                   
¿Por qué empecé a caminar?      


Alexia.

lunes, 1 de abril de 2013

¿Perfección?


                  


Complejos, inseguridades. Esos que crees que no tienes, que los dejaste atrás hace años... Y sin embrago te atacan cuando menos te lo esperas. De repente empiezas a cuestionarte si no serás tú la rara, la que está fuera de lugar. Porque hay veces en las que, incluso con tus amigas, te sientes como si hablaras otro idioma: incapaz de entenderlas, incapaz de ser como ellas.
                  Pero entonces es cuando debes mirarte al espejo y sonreirle a tu reflejo, porque te das cuenta de que no eres rara, no estás fuera de lugar, no sobras: eres tú y con eso basta. Puede que no sientas eso el primer día, o el segundo o al cabo de 1245 días, pero llegará un día en que te mires al espejo y te veas por primera vez. Veas que todo eso que te asustaba nunca ha estado ahí.  Y es entonces cuando te sientes tan bien que no sabes ni cómo explicarlo. Y no entiendes cómo, cuándo o por qué has cambiado. Solo sabes que lo has hecho, porque estabas preparada para hacerlo.
                   Eres consciente en lo más profundo de tu ser, de que no necesitabas ser otra persona, no necesitabas entender el mundo. Solo necesitabas entenderte a ti misma y al hacerlo te has transformado en una persona maravillosa, viva y segura de sí misma. Porque si el mundo no te entiende buscarás incesantemente la manera de hacerlo, y si después de conseguirlo el mundo no te acepta, podrás vivir con ello, porque por fin sabes quién eres y amas lo que eres.
                   Y eso es todo lo que necesitas para ser feliz.

Alexia.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Confianza



- Confío en ti.
Puede que no sea un te quiero en toda regla, pero para mí significa incluso más. Saber que puedes contar con alguien siempre, que estará ahí, a tu lado, apoyándote cuando lo necesites.
- Pase lo que pase, SIEMPRE. No importa lo que hagas, o lo que digas. No importa lo mucho que me hagas enfadar. Pienso estar ahí.
La habitación me da vueltas. Simplemente no puedo creer que esto sea real. Que realmente esté aquí, entre sus brazos. Que acabe de confesarle uno de mis mayores miedos y él haya sabido, mejor que nadie, qué era lo que necesitaba oír.
- Yo también confío en ti – susurro, enterrando el rostro en su hombro, y sintiéndome la persona más afortunada del mundo-. Caminaría a ciegas el resto de mi vida si tú fueras mi guía.

Alexia.

sábado, 16 de marzo de 2013

Adiós


Palabras entrecortadas que no escapan de mi labio ni del tuyo, que lo dirían todo sin tener que decir nada. Ambos sabemos la respuesta a esa pregunta silenciosa, a ese reto al que se someten nuestras pupilas, a eso que nuestras almas no se atreven a decir por miedo a quedarse solas, a romperse en mil pedazos, a no recuperarse de la caída... Porque dos corazones que han latido juntos tanto tiempo deben aprender a funcionar solos de nuevo.
Perdimos el compás de nuestra canción, olvidamos aquel primer beso, las manos temblorosas y las respiraciones que se volvieron una. Se fue todo aquello que un día sentimos. ¿Por qué seguir fingiendo que todo es como antes? Si sabemos que no volveremos a sentir lo mismo, ¿por qué aplazar lo inevitable? Y sin embargo nuestras bocas continúan cerradas, la respiración se corta, el corazón se para, durante el segundo en que nuestras miradas se cruzan, el momento en que adivinamos la verdad del otro y comprendemos que es la nuestra propia... En ese segundo nos decimos más cosas de lo que hemos hecho en años. Por fin conocemos al otro por completo y, solo al hacerlo, nos damos cuenta de que, después de todo, no estábamos hechos el uno para el otro, de que más tarde o más temprano, el daño que nos hacemos será irreparable.
Aceptamos el final como irrevocable. Nos queremos, sí, y es por eso que nos decimos adiós ahora, evitando el sufrimiento.
Te veo partir, y mientras te alejas, siento como esa pequeña parte de mí que te pertenecía se aleja contigo. Supongo que, de algún modo, siempre será tuya, al igual que el pedacito de tu corazón que se ha quedado a mi lado siempre será mío. Puede que todo haya terminado, pero lo que vivimos tú y yo nada ni nadie podrá borrarlo.

Firmado:

Esa pequeña parte de mí que aún conserva
esa pequeña parte de ti.

*´¨)
¸.•´¸.•*´¨) ¸.•*¨)
(¸.•´ (¸.•` ¤ 


Y así es como te das cuenta de que algo no va bien, y es mejor dejarlo antes de que uno de los dos salga mal parado... 

Alexia.

sábado, 9 de marzo de 2013

Recuerdos imborrables




Esos momentos que guardas siempre en tu corazón, ésos que no quieres olvidar porque forman parte de ti. Eres quién eres por cómo has vivido, por quién has conocido. Las vivencias son las que forjan tu personalidad, te hacen pensar de una forma u otra, las que te hacen comportarte bien o mal.
A veces, yo desearía no recordar nada. Perderme en el mundo sin rumbo fijo; no extrañar a nadie, no odiar a nadie, no amar a nadie…
Hay días en los que preferiría no saber quién soy, dónde estoy o a quién conozco. Aunque quizá lo que quiera sea olvidar a las personas que me han hecho sufrir, y a las que yo he herido. Quizá lo verdaderamente quiera sea olvidarte de ti… no lo sé.
Lo único que tengo claro es que hoy es uno de esos días.

Alexia.


viernes, 1 de marzo de 2013

Decisiones

Hola de nuevo mis lectores audaces (jijiji),
Hoy os traigo una entrada muy especial porque la ha escrito mi hermanita pequeña. Estoy muy orgullosa de ella y por eso quiero compartir esto con vosotros. ¡ Espero que os guste !


 Sabía que no podría seguir, me empeñé en darle muchas vueltas, pensarlo y pensarlo aunque nada tuviera sentido. Sabía que si hubiera dicho que sí, ahora mismo sería la chica mas feliz que hubiera pisado la tierra.          Pero hasta yo sabía que en el fondo me arrepentiría; algún día, en cualquier momento, a cualquier hora, en cualquier lugar… sabría que el ya no estaría allí para ayudarme.
Sabía que jamás superaría que se fuera pero… ¿que otra opción tenía? ¿Quedarme allí como una tonta e intentar adivinar lo que ocultaba? No, no era correcto. Tenía que seguir con mi vida o si no lo arrastraría conmigo el resto de ella.
Me había preparado para algo en la vida y no era para eso.

martes, 26 de febrero de 2013

Recuerdo


   Lágrimas amargas por mis mejillas corren en silencio. Evoco tu rostro una vez más y aparece un apremiante dolor en mi pecho. Estoy helada, el hielo corre por mis venas. El viento azota mis cabellos sueltos sin compasión; la nieve me envuelve como un hermoso y frío manto blanco. Mi fino jersey negro apenas me mantiene caliente, los oscuros vaqueros empiezan a calar y las botas están empapadas. Aún así sigo caminando, a paso lento por el blanco camino. Intento no pensar en ti, en los momentos tan dulces que vivimos, en el color de tus ojos verdes, intensos. Un paso más. El sonido de tu voz aterciopelada susurrando en mi oído las frases más hermosas que jamás escuché. Un paso, otro paso. Tu risa, que hacía que me estremeciera hasta la médula. Suspiro. Tus manos, a la vez fuertes y dulces, firmes y tiernas. Me abrazo el cuerpo con los brazos. Hace mucho frío. El tono perfecto de tu piel, tus dedos en mi mejilla. No siento las piernas. Tu aliento sobre mi piel. Mis rodillas rozan la nieve del camino solitario. Tus brazos en torno a mi cuerpo, abrazándome con fuerza. Caigo sobre mis palmas, no puedo sostenerme, el recuerdo me impide respirar. Mis manos entrelazadas con tu pelo oscuro y rizado. El dolor me vence y caigo al suelo. Mi mejilla sobre la nieve, mi cuerpo aovillado, intentando sofocar la opresión en mi pecho. Tus labios sobre los míos, besándome dulce y delicadamente. No puedo más. Exploto y grito con todas mis fuerzas, que se agotan poco a poco. Lentamente mis brazos entumecidos se sueltan de mis piernas y se me cierran los ojos. Ya no siento frío, todo está tranquilo. Sé que voy a morir, no muy segura de si por el frío o por el dolor. 
     
       Al menos estaré contigo.

Bueno, ya está. A ver que os parece... Para mi gusto es un poco cursi-gótico-deprimente, pero así me ha salido y así se queda. ¡¡Espero coments!!


Alexia.